Después de desmentir a todos los que dudaban de la eficacia de las competitivas motos de cross de cuatro tiempos con la YZ400 de 1998, Yamaha tomó su maravilloso motor de cinco válvulas, aligeró las ya de por sí ligeras válvulas haciéndolas de titanio, ¡y llevó esta máquina a un nivel aún más alto cuando se lanzó en 2000! El éxito en competición de estas fabulosas cuatro tiempos de cinco válvulas habla por sí mismo, dejando a Yamaha una vez más demostrando ser la compañía de motos más innovadora de Japón, si no del mundo.