En 1975, Yamaha creó la primera moto de motocross de producción con monoamortiguador de la historia. Éste fue el comienzo de las máquinas Yamaha de monocross que cambiaron el motocross para siempre. Las YZ de esta época eran casi réplicas de las "Works Bikes" con sus depósitos de combustible de aluminio y su peso ligero, careciendo únicamente de carcasas de motor de magnesio y algunas piezas de titanio.