Un conjunto impresionante, con un suave motor bicilíndrico en paralelo a 180º que entrega más de 70 CV y una impresionante potencia, que antes sólo se asociaba a los grandes bicilíndricos británicos de una época anterior. Los observadores pueden mirar las compactas dimensiones del motor y pensar que están ante una simple unidad de 250 cc, hasta que arranca y emite una deliciosa y única nota de motor que para los entusiastas del TDM es inconfundible. Con sus 77 CV y 78 Nm de par a sólo 600 RPM, se trata de una auténtica máquina para disfrutar y, al mismo tiempo, permite a su propietario diferenciarse de los "cuatros zumbones" habituales.