Si alguna vez hubo una moto adecuada en el momento adecuado, esa fue la Yamaha DT175MX. En 1978. Eran prácticamente a prueba de idiotas y su mantenimiento consistía en añadir gasolina y aceite. Lo mejor de todo es que la DT era todo para todos. Los novatos aprendían a manejarlas, la gente se desplazaba a diario con ellas y los pilotos de enduro las utilizaban como motos de carreras de pura sangre. No es de extrañar que Yamaha vendiera tantas.