La ZR50 era un "ciclomotor" personalizado de 50cc (¡algunos mercados exigían pedales!) para aprovechar el estatus legal de aprendiz de las motocicletas de 50cc que prevalecía en Europa entonces, y que por supuesto sigue prevaleciendo ahora. El motor de dos tiempos de 89 kg ofrecía diferentes potencias dependiendo de las leyes locales, ¡hasta 6 CV en algunos casos, y tan sólo 1,5 CV en otros! El estilo era muy parecido al de las máquinas de la serie GS de la época, con unas atractivas llantas de fundición que eran su declaración de estilo por excelencia.