El doble árbol de levas en cabeza de cuatro tiempos daba a esta máquina de 175 kg una velocidad máxima de 164 km/h. Fue eclipsada por su más glamurosa hermana de tres cilindros y dos tiempos, tanto entonces como hoy en día en el mundo de las clásicas, donde estos modelos en general no son queridos ni deseados. No obstante, están bien fabricados y son competentes, pero por desgracia son bastante aburridos. Sin embargo, todavía hay entusiastas de esta máquina capaz, que sin duda era tan buena o mejor que máquinas similares de los otros tres grandes fabricantes. Si se busca este modelo en Google, se encontrará una cantidad sorprendente de seguidores de estas máquinas, que realmente eran un signo de los tiempos en aquella época. Sólo un poco aburridas.