El primero de los auténticos "cohetes de bolsillo" de Honda, capaz de alcanzar los 105 km/h de serie. Esta 50cc de dos tiempos con refrigeración líquida fue la precuela de la NSR50, en forma de competición todavía producida hoy en día por HRC, el departamento de motocicletas de competición de Honda. Con un peso de sólo 88 kg, tenía una aceleración a la altura, y con un chasis rígido y suspensión trasera monoamortiguada tenía la manejabilidad que complementaba ese sorprendente (para una mera 50cc) rendimiento. A principios de la década de 1990, no era de extrañar que muchas de estas motos acabaran en los circuitos de carreras, ¡su elemento natural!