Lanzada por primera vez en 1980, la H100 rompía con la tradición de las Honda de cuatro tiempos. Sus prestaciones, sin embargo, estaban a la altura de las circunstancias, con un motor de 11 CV y una caja de cinco velocidades que la hacían tan buena o mejor que cualquiera de las rivales de la época. Su chasis en espina dorsal hacía que el motor fuera muy accesible para el mantenimiento, aunque no se necesitara mucho, y la cadena totalmente cerrada consolidaba sus credenciales para los desplazamientos diarios.